La reforma al Poder Judicial de Nuevo León debe construirse con la participación de universidades, organismos empresariales y organizaciones de la sociedad civil, y mantenerse ajena a intereses políticos, afirmó Javier Navarro Velasco, coordinador del Gabinete de Buen Gobierno del Estado.
Al participar en la charla “La Justicia de Nuevo León ¿Rezagada?”, organizada por Letras de Poder en el Centro de Incubación de Empresas y Transferencia de Tecnología (CIETT) de la UANL, el exsecretario general de Gobierno sostuvo que la entidad tiene la oportunidad de diseñar una reforma acorde con su realidad y evitar la simple réplica de modelos federales.
“Estos cambios a nuestro sistema judicial tienen que estar pensados en función de los requerimientos de los nuevoleoneses. Una reforma norteña que se base en nuestra realidad”, expresó.
Navarro recordó que Nuevo León acumula más de 570 días de retraso en la armonización de la reforma judicial local respecto al plazo constitucional establecido, por lo que urgió a destrabar la discusión en el Congreso del Estado para evitar vacíos jurídicos y fortalecer la certeza legal en una entidad que se ha consolidado como uno de los principales receptores de inversión extranjera del país.
El funcionario advirtió que replicar mecanismos de selección basados en tómbolas o sorteos representaría un error, al considerar que la impartición de justicia requiere perfiles con experiencia, capacidad técnica y solvencia ética.
En ese sentido, respaldó la iniciativa promovida ante el Congreso local por el Centro de Estudios de Derecho (SEAD), impulsada por organismos empresariales y ciudadanos como CAINTRA, Coparmex y el Consejo Cívico.
La propuesta plantea una evaluación integral de los aspirantes a jueces y magistrados que incluya conocimientos jurídicos, principios éticos, capacidad para administrar recursos y personal, así como valoraciones psicológicas. Además, contempla que el proceso de selección no quede en manos de partidos políticos ni del propio Congreso, sino de un organismo independiente integrado por instituciones académicas y representantes de la sociedad civil.
“La participación de aspirantes a jueces y magistrados debería ser evaluada por instituciones académicas para que los mejores perfiles, con experiencia profesional, ética y capacidad, puedan ser electos, ya sea por tómbola o por votación en urnas”, señaló.
Navarro también alertó sobre el rezago que enfrentan los tribunales en materias como la penal, familiar y los juicios de amparo, situación que, dijo, afecta tanto a las familias como a la actividad económica del estado.
Asimismo, consideró que parte de la lentitud en la impartición de justicia tiene su origen en la influencia política y en el reparto de cuotas de poder dentro del Poder Judicial, prácticas que, afirmó, deben quedar atrás con la nueva reforma.
Respecto al uso de tecnologías emergentes, sostuvo que la inteligencia artificial puede contribuir a agilizar procesos y apoyar tareas técnicas, pero descartó que pueda sustituir el criterio, la experiencia y la sensibilidad humana de los juzgadores.
Finalmente, advirtió que una reforma judicial sólida y consensuada será fundamental para mantener la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros en Nuevo León, particularmente en un contexto de crecimiento económico y llegada de nuevos proyectos productivos.
Foto: Carlos Rangel