SEAMOS SOCIOS DEL PLANETA

Jesús Hernández

junio 24, 2026

Eliminar el carbono de la economía suena sencillo en términos coloquiales, pero demanda una amplia visión holística del impacto climático y sus aristas económicas y sociales. A principios del siglo pasado, cuando el petróleo impulsaba el desarrollo económico mundial y hasta nuestros días define geopolíticamente las regiones y sus conflictos, no imaginábamos todo lo que tendríamos que entender, enfocar y desarrollar para dar marcha atrás al modelo de progreso del siglo XX; fue el planeta quien nos indicó que deberíamos mirar otra forma de aprovechar sus recursos. Bien podemos seguir con el mismo ritmo, pero la naturaleza cambiará sus condiciones y será quien marque la pauta económica mundial. Nos conviene hacernos socios de ella.

Una forma de llevar a cabo esta benévola sociedad es la enunciada en el artículo 6 de los Acuerdos de París, el cual permite la cooperación internacional para abordar el cambio climático y desbloquear apoyo financiero para los países en desarrollo. Hay tres pilares clave en este artículo. El primero proporciona orientación contable y de presentación de informes a las partes para que utilicen los resultados de mitigación transferidos internacionalmente en sus contribuciones determinadas a nivel nacional, conocidas por sus siglas en inglés como NDC; el segundo establece un nuevo mecanismo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que puede utilizarse para comercializar créditos de carbono de alta calidad; y el tercero ofrece oportunidades para la cooperación no basada en el mercado para mejorar la acción climática. Estas son las bases de los mercados de carbono que evolucionaron desde la COP26 en Glasgow y que continúan desarrollándose hasta nuestros días.

Tuve la oportunidad de asistir a la Cumbre Climática Latinoamericana (LACS) 2026, que forma parte de la serie anual de cumbres regionales. Es el principal encuentro de profesionales, expertos y representantes gubernamentales del sector de los mercados de carbono en América Latina y el Caribe. Organizada por la IETA y auspiciada por la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, esta duodécima edición tuvo lugar del 2 al 4 de junio de 2026. Fue enriquecedor y promisorio conocer que en nuestra región es factible llevar a cabo este tipo de acciones de mitigación con un beneficio económico real.

El mercado de carbono es el siguiente nivel de desarrollo al cual debemos aspirar en el corto y mediano plazo. En otras latitudes ya consolidaron esta sociedad climática reduciendo significativamente sus emisiones sin menoscabar el desarrollo y el bienestar de la comunidad; pero en nuestra región vamos tarde. Podemos seguir avocados a ser expertos en adaptación, o podemos detonar la acción climática estratégica de la mitigación con un mercado de carbono local y subnacional.

La ventaja es clara: mitigando las emisiones dentro de un comercio ordenado podremos disminuir el estrés planetario del cual ya sufrimos pérdidas económicas. Es momento de hacernos socios del planeta.

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