FUEGO AMIGO
Vaya sacudida la que intentó dar el exzar de la seguridad, Aldo Fasci Zuazua, al meterse en el siempre peligroso terreno de la autonomía universitaria. Las alertas se encendieron en la UANL tras la denuncia penal presentada ante la FGR por un presunto desvío de 2 mil 200 millones de pesos. Sin embargo, en los pasillos del poder no se habla de la corrupción denunciada, sino del ridículo monumental que provocó la pésima estrategia de comunicación del exfuncionario naranja. Fasci montó su pasarela mediática con rueda de prensa incluida, pero el tiro le salió por la culata al soltar primero la primicia a El Norte. El resultado: conferencia descafeinada, repliegue caótico y un oso político que lo persigue.
EL DESAIRE A LA INCLUSIÓN
La ironía se hizo presente en el panel “Diálogos de Poder”, organizado por padres de familia con niños neurodivergentes. El tema central fue urgente: sancionar a las instituciones educativas que siguen discriminando y cerrando las puertas a niños autistas. En el Auditorio del CIETT de la UANL, colectivos y familias exigieron el reglamento definitivo de la Ley de Neurodivergencia. Asistieron diputadas de MC y Morena, pero la gran ausente fue Lorena de la Garza, presidenta del Congreso local, quien prefirió dar una charla sobre presupuesto en la Facultad de Ciencias Políticas. El desaire exhibió cómo el poder político sigue relegando la inclusión escolar a un segundo plano, mientras las familias reclaman justicia.
COLOSIO EN LA ENCRUCIJADA
Luis Donaldo Colosio Riojas insiste en que no hay indecisión sobre su futuro político: la definición interna ya está tomada, pero esperará hasta finales de 2026 para anunciarla. El dilema es claro: nació en Sonora, pero consolidó su carrera en Nuevo León, donde fue alcalde de Monterrey y hoy es senador. Ambos estados renovarán gubernatura en 2027. La ambigüedad detonó críticas del gobernador Alfonso Durazo, quien cuestionó su arraigo, y Morena ya abrió el debate legal sobre su residencia en Sonora. En Ciudad de México, las cúpulas advierten que si Colosio abandona Nuevo León, dejará libre el camino a Morena o a la alianza PRI-PAN. Aunque en Hermosillo le griten “¡Gobernador!”, el costo político de un autoexilio sonorense lo coloca en una encrucijada que definirá el futuro de Movimiento Ciudadano.