El gremio médico en Monterrey enfrenta una nueva crisis en el Doctors Hospital, operado por el grupo empresarial peruano Auna. La administración ha impuesto cuotas extraordinarias de hasta 400 mil pesos a los especialistas que rentan consultorios, como penalización por no internar a sus pacientes en este nosocomio.
La medida ha generado tensión y un éxodo de médicos que ya comenzaron a abandonar sus espacios, al considerar que el impacto financiero amenaza la viabilidad de sus prácticas independientes.
Este conflicto se suma a los antecedentes de polémica que han marcado al hospital. Meses atrás, el caso de Alena Kharissova, ex paciente que denunció cobros desproporcionados, como un medicamento común facturado en más de 6 mil pesos, además de retención injustificada tras su alta médica, escaló hasta la Fiscalía Estatal con acusaciones de presunta falsificación de firmas en documentos de pago.
Estos episodios abrieron un debate sobre las prácticas de facturación y la falta de transparencia en el sector hospitalario privado.
Puntos clave del escándalo
- Montos excesivos: médicos reportan requerimientos imprevistos que alcanzan los 400 mil pesos bajo conceptos administrativos o de regularización de espacios.
- Presión financiera: quienes pagan rentas mensuales consideran estas imposiciones un golpe directo a la viabilidad de sus consultorios.
- Riesgo de éxodo: especialistas advierten que, de mantenerse estas exigencias, trasladarán sus consultas a otras instituciones de la zona metropolitana.
- Impacto indirecto al paciente: el gremio señala que estas cargas corporativas suelen provocar un encarecimiento generalizado en los servicios de salud particulares.
- Acciones legales: los médicos evalúan interponer demandas por incumplimiento de contrato o cobros indebidos.