AUTONOMÍA EN JUEGO
La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se ha convertido en un nido de avispas atrapado en un fuego cruzado político. El control de la sucesión en la Rectoría mantiene a todos con el Jesús en la boca: desde Palacio de Gobierno, Samuel García busca imponer un perfil incondicional, mientras la estructura interna se resiste a ceder terreno. El choque se evidenció cuando la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, dirigida por Luis Ramos Peña, organizó un foro para la prianista Lorena de la Garza, quien expuso sobre el presupuesto 2026 ante un auditorio abarrotado en Mederos. La autonomía universitaria se usa como estandarte, pero en el fondo se trata de una disputa entre MC y el PRIAN por el control político de la Máxima Casa de Estudios.
TRANSPORTE Y NEARSHORING
El transporte dejó de ser un trámite operativo para convertirse en la llave de la competitividad en la era del nearshoring. Consorcios como Grupo Senda advierten que la movilidad empresarial es ahora infraestructura crítica para el éxito de las inversiones globales que aterrizan en México. Con el boom industrial, firmas líderes reportan incrementos de hasta 80 por ciento en operaciones corporativas gracias a la expansión de parques industriales. Las multinacionales exigen mucho más que choferes disponibles: buscan socios estratégicos alineados a estándares internacionales. El sector transporte se ha transformado en un eslabón decisivo de la relocalización productiva, redefiniendo el mapa económico del norte del país.
PASE TURÍSTICO: NACIDO MUERTO
Lo que se presentó como gran estrategia de control vehicular y seguridad ambiental terminó convertido en el chiste del año. El Pase Turístico obligatorio para vehículos foráneos en Nuevo León, programado para arrancar el 21 de octubre, carece de sustento legal y operativo, y ya generó un rechazo absoluto de gobernadores, alcaldes y empresarios. Manolo Jiménez, de Coahuila, y Américo Villarreal, de Tamaulipas, advirtieron que la medida viola el Artículo 11 Constitucional al atentar contra el libre tránsito. En el Congreso, diputados de diversas bancadas la calificaron como “estupidez” y “aberración”, anticipando una lluvia de amparos. La iniciativa no tiene ni pies ni cabeza ni futuro, y exhibe la improvisación en el diseño de políticas públicas estatales.